Nacido como un blend comercial de los años 60, está pensado como un whisky de mezcla con marcada influencia de maltas Speyside que le aportan una nota frutal y cremosa.
Embotellado a 40% ABV, Passport combina maltas de Speyside (p. ej. Glen Keith, Allt-a-Bhainne, Braes of Glenlivet) con whiskies de grano. Su perfil sensorial es cremoso y frutal, con notas de vainilla, nueces y cereal. Aparece ocasionalmente una ligera vuelta ahumada pero no es un whisky turfoso.